Nuestra sociedad actual se
caracteriza por su interés de conocer todas las cosas posibles y, cuando se
encuentran que es imposible, vuelven a redefinir todo lo, hasta ahora, conocido.
Actualmente existen millones de
medios de comunicación distintos, medios que ante una misma noticia, aportan
datos distintos dependiendo de la subjetividad de cada escritor o de la
ideología (por ejemplo política) de la
propia empresa. Cuando la gente lee una
de esas noticias se intenta quedar con los datos concretos que ha leído o que
ha escuchado y, al compararlos con otra
del mismo tema, se dan cuenta de que son diferentes. En ese momento es cuando
empezamos a preguntarnos qué información es correcta y comparamos es
información con una tercera noticia, llenando nuestra cabeza de datos
inservibles. Carmen Rodríguez Wangüemert afirmó en una de sus conferencias de
la UVA 'Medios de comunicación y desarrollo: otra mirada para relacionar la
información con el entorno, la comunidad y la sociedad' que cada vez se explican menos (refiriéndose a
los medios de comunicación) y en su lugar aportan una comunicación llena de
datos.
Esta abundancia de información en
nuestra sociedad actual se puede considerar como una “intoxicación de
información” y da lugar a diferentes problemas, tales como:
·
Recogemos más información de la necesaria para
apoyar la competencia de nuestras razones para tomar decisiones.
·
Recibimos una gran cantidad de información que
no hemos solicitado ni nos es útil.
·
Buscamos más información de la necesaria para
tratar de comprobar que la que se tiene es la correcta.
·
Necesitamos demostrar nuestra justificación de
decisiones.
·
Recogemos información por si pudiera ser útil en
un futuro.
·
Vamos a lo seguro y tratamos de obtener toda la
información posible sobre un tema.
·
Nos gusta utilizar la información como moneda de
cambio para no quedarnos atrás respecto a nuestros colegas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario